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La moneda estadounidense no presenta riesgos mayores que las tarjetas o los teléfonos

Categorías : Cash is a contingency and fall-back solution
May 7, 2020
Publicado en : Cash, Contactless, Coronavirus
La Consumer Choice in Payment Coalition recuerda al público la necesidad de disponer de una información completa y veraz, y que no se sienta confundido por miedos infundados en torno al uso del efectivo frente a otros métodos de pago.
Consumer Choice in Payment Coalition

The Consumer Choice in Payment Coalition  (CCPC) is a group of businesses and consumer groups that have come together to advocate for consumer choice and for preserving the right of all consumers to use cash to pay for goods and services in the marketplace.

 

Este artículo, al que se puede acceder desde aquí, fue publicado por primera vez por la Consumer Choice in Payment Coalition el 10 de mayo de 2010 y su autora es Rebecca Hellmann

 

Las empresas que rechazan aceptar el efectivo como medida para reducir los riesgos de transmisión actúan en contra de las mejores pruebas científicas disponibles, según una declaración publicada hoy por la Consumer Choice in Payment Coalition (CCPC, por sus siglas en inglés).

La CCPC reúne a un grupo plural de importantes organizaciones de consumidores y empresas que comparten un profundo interés en garantizar que todos los consumidores sigan disfrutando de la libertad y el derecho de pagar en efectivo en los comercios minoristas de todo el país. Dotar a los consumidores de información fiable en relación con la seguridad pública en el manejo del efectivo es un elemento vital de la misión de este nuevo grupo.

Basándose en la mejor documentación científica disponible, la CCPC considera que el manejo de billetes y monedas estadounidenses conlleva un riesgo muy reducido de contraer infecciones por coronavirus, siempre que se sigan los procedimientos adecuados, es decir, las mismas precauciones que se recomiendan para el manejo de tarjetas de plástico o teléfonos móviles.

A raíz del brote de la COVID-19 y de la preocupación por su propagación, ha proliferado la desinformación sobre la posibilidad de propagación del virus por el mero hecho de manejar efectivo. Sin embargo, buena parte de estas manifestaciones exageradas sobre la seguridad del efectivo no son otra cosa que un claro esfuerzo, por parte de aquellos con intereses creados, para que el efectivo caiga en desuso y se apueste por métodos de pago electrónico, con lo que millones de personas quedarían excluidas de los mercados minoristas.

La CCPC recomienda y respalda que los consumidores y los comerciantes sigan medidas de precaución sensatas a la hora de manejar monedas y billetes, pero también tarjetas o teléfonos móviles. Por otro lado, creemos que es importante que el público disponga de una información completa y veraz, y que no se sienta confundido por miedos infundados en torno al uso del efectivo frente a otros métodos de pago.

Según el sitio web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), “cabe la posibilidad de que una persona se contagie de COVID-19 tocando una superficie u objeto que tenga el virus y después se toque la boca, la nariz o los ojos. Sin embargo, esa no la principal forma de propagación del virus”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma lo siguiente en su sitio web: “Actualmente no existen pruebas que confirmen o rebatan que el virus de la COVID-19 pueda transmitirse a través de monedas o billetes. No obstante, las gotitas respiratorias que expulsa una persona infectada pueden contaminar y permanecer en las superficies. Es necesario lavarse las manos a menudo y a fondo después de tocar cualquier superficie u objeto que se manipule con frecuencia, incluidas las monedas y los billetes. También hay que evitar tocarse los ojos, la boca y la nariz si no se tienen las manos limpias”.

Tal y como informaba NBC News en marzo: “Es importante señalar que no existe ningún caso documentado de alguien infectado por tocar una superficie contaminada con el nuevo coronavirus, según los CDC. La transmisión suele producirse cuando las personas entran en contacto directo con las gotitas respiratorias que se generan en el momento en que una persona infectada que se encuentre cerca tose o estornuda”.

Los billetes estadounidenses están fabricados con un material poroso que es una mezcla única de un 75 % algodón y un 25 % lino, según el sitio web del Departamento del Tesoro. Cuando un equipo de seis microbiólogos de la Universidad de Arizona y la Universidad del Estado de Michigan realizó un estudio en 2013 para medir la “eficiencia de transmisión”, que indica la probabilidad de que las bacterias y los virus puedan transmitirse a través de diversas superficies, tanto porosas como no porosas, a las manos de las personas que las habían tocado, se eligieron los billetes estadounidenses como una de las tres superficies porosas estudiadas (junto con seis superficies no porosas, como metal, vidrio y baldosas cerámicas).

El estudio, publicado en el Journal of Applied and Environmental Microbiology, reveló que los billetes estadounidenses, cuya superficie es porosa, tenían una eficiencia de transferencia media más baja que el resto de las superficies estudiadas – de entre el 0,05 % y el 0,2 % –, mientras que las superficies no porosas presentaban niveles de eficiencia media tan elevados como el 79,5 %.

Como organizaciones profundamente centradas en garantizar y supervisar el suministro y la utilización diarias del efectivo en todo Estados Unidos, respaldamos sin reservas el cumplimiento de las buenas prácticas de higiene en lo que respecta al manejo del efectivo por parte de los consumidores y los comerciantes. Proteger y mantener la salud pública es, y debe ser, la principal prioridad para todos nosotros.

Garantizar que la opción de pagar con efectivo siga estando disponible también reviste una importancia crucial para nuestros representados, incluidos los cientos de millones de norteamericanos a los que prestamos servicio, quienes dependen cada día del efectivo. No tenemos conocimiento de pruebas científicas fiables que indiquen que aplicar las medidas de higiene correctas o proteger la salud pública exija que los consumidores y las empresas renuncien a la comodidad, la seguridad y la protección de la privacidad que las transacciones en efectivo siguen ofreciendo.

Queremos que Estados Unidos sepa que nuestras organizaciones mantienen su compromiso de garantizar un acceso seguro, cómodo y generalizado al efectivo durante la actual crisis sanitaria, tanto ahora como en los próximos días, a media que nuestra economía nacional, basada en el consumo, se estabilice y recupere su fortaleza.

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