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La quiebra de Wirecard golpea a los más vulnerables

Categorías : Cash does not require a technology infrastructure, Cash is a public good
July 22, 2020
Publicado en : Germany, Pagos digitales, Resiliencia
La caída del paladín alemán de la tecnología financiera se ha hecho notar en los mercados financieros, en el sector de la tecnología financiera y entre los reguladores. Sin embargo, los que más han sufrido han sido los usuarios vulnerables de sus servicios de pagos digitales.
Guillaume Lepecq

Chair, CashEssentials

Demasiado bueno para ser verdad

Wirecard fue en su día una empresa internacional de tecnología financiera de alto nivel. Fue fundada en 1999 y en 2018 comenzó a cotizar en el prestigioso índice DAX. La empresa alemana ofrecía una variedad de servicios, entre ellos, el procesamiento de transacciones, la gestión del riesgo y la emisión y el procesamiento de tarjetas de pago.

En junio de 2020, Ernst & Young, el auditor de la empresa, detectó una discrepancia en sus cuentas de 1 900 millones de euros. Markus Braun, Consejero Delegado de Wirecard, dimitió y fue detenido. El 25 de junio de 2020, la empresa se declaró en quiebra. También se emitió una orden de arresto contra el que fuera Director General de Operaciones, Jan Marsalek, que se encuentra fugado. Según el Financial Times, Marsalek es una persona de interés para tres agencias de inteligencia occidentales, intrigadas por su relación con la agencia de inteligencia militar rusa y sus misteriosos proyectos paramilitares en Libia y Siria.

La naturaleza sistémica de los pagos

La quiebra de Wirecard está provocando fuertes pérdidas a sus acreedores y socios empresariales. Sin embargo, debido a la naturaleza sistémica de los pagos, también tiene consecuencias de gran trascendencia que no solo afectan a sus partes interesadas inmediatas.

El daño en la reputación para Ernst & Young, el auditor de Wirecard, es inmenso. Según el Financial Times, la empresa declaró que “había señales claras de que se trataba de un fraude elaborado y sofisticado, en el que participaban numerosas partes de todo el mundo en distintas instituciones, con el objetivo deliberado de engañar”, y añadía que “puede que ni siquiera los procedimientos de auditoría más sólidos y extensos hubieran podido detectar un fraude en connivencia”.

No obstante, el escándalo también coloca en primer plano a los reguladores financieros. Según señaló en una conferencia el responsable del regulador alemán BaFin: “toda una serie de entidades privadas y públicas, incluida la mía, no han sido suficientemente eficaces para evitar este auténtico desastre”. Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la UE a cargo de los servicios financieros, declaró al Financial Times que había solicitado al principal supervisor de los mercados de la Unión que evaluase la gestión de BaFin en relación con la caída del paladín alemán de la tecnología financiera. También dijo que la UE debería prepararse para llevar a cabo una investigación formal del regulador alemán por “incumplimiento de la legislación de la UE” si las averiguaciones preliminares de la Autoridad Europea de Valores y Mercado indicaban deficiencias en el cumplimiento por parte de BaFin de la normativa de la UE en materia de información financiera. En el Reino Unido, donde Wirecard tiene una filial, la Autoridad de Conducta Financiera emitió nuevas orientaciones para los proveedores de servicios de pago y dinero electrónico relativas a la protección de los fondos de los clientes 13 días después de que cayera el grupo alemán.

Se han congelado las cuentas de víctimas de tráfico de personas y de esclavitud moderna

No obstante, los que más han sufrido han sido los usuarios finales de los servicios de Wirecard. Tras la quiebra de la sociedad matriz, se ordenó a su filial británica, WCS, que suspendiera sus operaciones para evitar que el dinero fuese transferido a Alemania. Esta decisión ha supuesto que las cuentas de millones de usuarios de tarjetas de prepago y aplicaciones de dinero móvil hayan quedado congeladas. Cuando se dispone de métodos de pago alternativos o de varias cuentas bancarias, esto puede resultar fastidioso.

Ahora bien, cuando se depende exclusivamente de estos servicios, la situación puede ser mucho más angustiosa. Varios clientes de WCS, como Pockit, Anna y Morse Club’s están especializados en clientes con acceso restringido a los servicios bancarios que tienen dificultades para abrir cuentas en los bancos tradicionales. Entre los beneficiarios de las tarjetas figuran víctimas de tráfico de personas y de esclavitud moderna que dependen de los fondos de algún programa gubernamental que era cliente indirecto de Wirecard. “Una víctima tuvo que recurrir a los paquetes de comida sobrantes de la Cruz Roja durante tres días después de que el gobierno británico también se viera afectado por los problemas de Wirecard”, señala el Financial Times.

Estas víctimas probablemente ni siquiera eran conscientes de su condición de usuarios finales de los servicios de pago de Wirecard.

 

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