¡Permanece atento a las últimas noticias de CashEssentials! - beyond payments
Al suscribirse, acepta nuestras políticas de privacidad.
×
×

El futuro del dinero: ¿de la globalización a la soberanía?

Categorías : Cash is the most widely used payment instrument, Cash protects privacy and anonymity
February 7, 2020
Publicado en : El futuro del efectivo, Futuro del dinero, Globalización, National sovereignty
En la última década, el dinero ha experimentado una fuerte oleada globalizadora, reflejo de la globalización general de la economía. No obstante, ante el auge del proteccionismo en todo el mundo, cabe preguntarse si este fenómeno afectará a la industria de los pagos.

En la última década, el dinero ha experimentado una fuerte oleada globalizadora, reflejo de la globalización general de la economía. Esta afirmación es cierta tanto para los pagos en efectivo como para los digitales.

Según la Reserva Federal de Chicago, casi el 80 % de los billetes de 100 USD — y más del 60 % de todos los billetes estadounidenses — se guardan en el extranjero, frente a aproximadamente el 40 % en 2010.

 

 

En el caso del euro, las remesas mensuales netas de billetes de euros fuera de la zona euro han aumentado casi un 50 %, pasando de cerca de 115 000 millones de EUR en 2010 a 170 000 millones de EUR en 2018. Esta cifra representa el 14 % del valor de los billetes de euros en circulación. Sin embargo, el Banco Central Europeo estima que entre el 20 % y el 25 % del valor de los billetes de euros se mantiene fuera de la zona euro, ya que las cifras no tienen en cuenta otros canales informales, como el turismo o las remesas de las personas migrantes.

 

Una oleada de consolidación sin precedentes ha facilitado la creación de gigantes globales de la industria de los pagos

No obstante, la tendencia ha sido todavía más pronunciada en la industria de los pagos, donde una oleada de consolidación sin precedentes ha facilitado la creación de gigantes globales. En enero de 2019, la empresa estadounidense de procesamiento de pagos Fiserv llegó a un acuerdo para comparar First Data por 22 000 millones de USD. Dos meses más tarde, la británica Worldpay se vendió a su competidor estadounidense FIS por 34 000 millones de USD. En mayo, Global Paymens llegó a un acuerdo de fusión con TSYS por 21 500 millones de USD. En enero de 2020, Worldline adquirió Ingenico por 5 000 millones de EUR.

La última década también ha sido testigo de la llegada de GAFA, los gigantes estadounidenses de la web y de BATX, los tigres digitales chinos. ApplePay se lanzó en 2014. El monedero de Google comenzó a operar en 2011. En 2018, Facebook anunció que en 2020 lanzaría su moneda digital, Libra. AliPay y WeChat Pay obtuvieron sus licencias en 2010 y 2011 respectivamente. Todos estos servicios de pagos se han beneficiado del alcance internacional de sus empresas matrices. AliPay, por ejemplo, ha experimentado una fuerte expansión fuera de China, con la vista puesta en los mercados frecuentados por turistas chinos con gran poder adquisitivo. El servicio se acepta actualmente en 54 países.

¿Está cambiando la tendencia?

¿Continuará esta oleada de globalización en la próxima década? ¿O el sector acusará el repunte del proteccionismo a escala mundial? A continuación se exponen algunas señales tempranas de cómo podría avanzar la tendencia .

En los últimos años, varios países, incluidos Rusia, India y China, bien han desarrollado redes nacionales de pagos bien han prestado apoyo gubernamental a grupos locales de pagos. China e India han nacionalizado completamente sus sistemas de pagos.

En noviembre de 2019, 20 bancos europeos comenzaron a planificar el lanzamiento de un sistema paneuropeo de pagos para tratar de romper la hegemonía de Visa y MasterCard en Europa y responder así a las grandes empresas tecnológicas. Un directivo de un banco participante en la iniciativa ha declarado: “No existe la soberanía europea en materia de pagos”. La decisión cuenta con el apoyo del BCE y, tal y como ha señalado Benoît Cœuré, miembro del Consejo de la autoridad bancaria europea: "El Eurosistema acoge con satisfacción la iniciativa estratégica de una serie de importantes bancos europeos para crear una verdadera solución paneuropea de pagos minoristas que promete cumplir la visión de nuestra estrategia”.

En diciembre de 2019, la Unión Monetaria de África Occidental acordó reformar los acuerdos monetarios que mantenía con Francia y cambiar el nombre de su moneda de CFA a Eco.  Más allá del cambio simbólico de nombre, se adoptaron dos decisiones de gran transcendencia: se elimina la exigencia a los socios de mantener reservas en el banco central de Francia y Francia deja de estar representada en el Consejo de administración de la nueva autoridad monetaria. Otros países de la región podrían verse tentados a sumarse al Eco. Durante décadas, naciones de África Occidental, como Nigeria y Ghana, han participado en negociaciones con la Unión Monetaria de África Occidental para crear su propia moneda a fin de promover el comercio y la inversión regionales.

En mayo de 2018, el gobierno sueco distribuyó un folleto informativo público al conjunto de la población en el que se explicaban las medidas que deben adoptarse en caso de guerra o ciberataque. El folleto concluye señalando que cada persona debería disponer de reservas suficientes de efectivo, preferiblemente en billetes de pequeña denominación.

“Esta idea de encontrar una fórmula que permita tener un control nacional sobre determinados tipos de pagos no es nueva: es una fantasía que lleva existiendo desde hace mucho”. Ajay Banga

Ajay Banga, Consejero delegado de MasterCard, observa una tendencia por parte de los gobiernos hacia la nacionalizacion de sus sistemas de pagos. Según el Financial Times, su temor que los consumidores, preocupados por su privacidad, puedan regresar al efectivo. MasterCard ha prosperado en la era de la globalización. Sus ingresos declarados en 2019 ascendieron a 17 000 millones de USD, tres veces más que hace diez años. Según señala Banga: “Las empresas globales podrían encontrase con la imposibilidad de operar en una serie de grandes mercados mundiales porque dichos mercados comienzan a decir que no desean su presencia. Este sentimiento se agrava en una época de populismo y nacionalismo como la que estamos viviendo”.

Podría decirse que la prueba más notable del regreso a la soberanía monetaria fue cuando Facebook desveló que tenía previsto lanzar su moneda digital Libra en junio de 2019. El anuncio desencadenó una avalancha de reacciones de los bancos centrales, de los responsables políticos y de los reguladores de todo el mundo. Bruno Le Maire, Ministro de Economía francés y posteriormente Presidente del Grupo de Ministros de Economía del G-7, afirmó que bloquearía el desarrollo de Libra en suelo europeo, ya que supone una amenaza para la “soberanía monetaria”.  Mu Changchun, Director Adjunto del departamento de pagos del Banco Popular de China, sugirió que las propuestas de Facebook amenazaban la soberanía monetaria y el estatus de la moneda de curso legal. La respuesta del Banco Popular de China ha sido acelerar sus planes para lanzar su propia moneda digital. Desde entonces, varios de los patrocinadores iniciales de Libra, entre ellos Visa, MasterCard, PayPal, Stripe y Vodafone, han abandonado el proyecto.

 

Relacionado