¡Permanece atento a las últimas noticias de CashEssentials! - beyond payments
Al suscribirse, acepta nuestras políticas de privacidad.
×
×

Australia: el camino continúa (pero con baches)

Categorías : Cash is also a store of value, Cash is the most widely used payment instrument, El efectivo y las Crisis, Sin categorizar
November 20, 2020
Publicado en : Australia, Coronavirus, Demanda de efectivo, Pagos digitales
La doble función de la moneda como reserva de riqueza y medio de pago nunca ha sido tan clara como ahora, puesto que los datos sobre el efectivo en circulación y el uso del efectivo siguen presentando marcadas diferencias.
Paul Blond

Managing Partner, The Blond Group

Este artículo fue publicado por primera vez en www.theblondgroup.com y se reedita con el permiso del autor.

 

El efectivo nominal en circulación – quizás un término más correcto que el de "efectivo en circulación", puesto que existe claramente un gran volumen de dinero en metálico que se guarda y no se pone en circulación – sigue batiendo récords mes tras mes. De hecho, el valor de los billetes en dólares australianos alcanzó casi los 99 500 millones de AUD a finales de octubre de 2020, lo que supone un incremento de más de 13 000 millones de AUD (16 %) desde que la pandemia de la COVID-19 irrumpiera en Australia a finales de febrero de 2020, y un aumento cercano a 17 000 millones de AUD (21 %) desde octubre de 2019.

Como se ha señalado en ocasiones anteriores, este crecimiento se ha producido principalmente en las denominaciones más altas; por ejemplo, el mes pasado se produjo un incremento de 475 millones de AUD en la denominación de 50 AUD, y de 669 millones de AUD en la de 100 AUD, además de alrededor de 200 millones de AUD en los nuevos billetes de 100 AUD de última generación que se emitieron el mes pasado. Por el contrario, los billetes "transaccionales" de menor denominación apenas han registrado cambios: tan solo un incremento neto interanual de 36 millones de AUD (0,6 %).

Aumento de los dólares australianos en circulación (Fuente: Banco de la Reserva de Australia/análisis de Blond Group)

A pesar del incremento de los billetes emitidos, los cajeros automáticos siguen utilizándose poco

Aunque los billetes emitidos han alcanzado niveles récord, las retiradas de efectivo en cajeros automáticos notificadas siguen siendo muy inferiores a las del año pasado por estas fechas.

Tras la drástica caída de las retiradas de efectivo al principio de la pandemia (las retiradas totales se redujeron de 11 000 millones de AUD en febrero a apenas 7 000 millones de AUD en abril, lo que supone un descenso del 37 %), en mayo, junio y julio se produjo una recuperación paulatina. En julio, las retiradas de efectivo alcanzaron los 11 750 millones de AUD, apenas un 6 % menos que la cifra de julio de 2019. A principios de agosto, el estado de Victoria decretó un nuevo confinamiento debido a la segunda ola, con la declaración de toque de queda en el horario nocturno y una drástica limitación de la movilidad fuera del domicilio.

No debe sorprender, por tanto, que dado que Victoria concentra alrededor del 20 % de los cajeros automáticos del país (y, según la mayoría de indicadores, una proporción similar de la actividad económica de Australia), las cifras de agosto volvieran a caer alrededor del 11 % con respecto al mes anterior. En septiembre, los datos siguieron descendiendo, y las retiradas de efectivo totales en cajeros automáticos se situaron en algo más de 10 000 millones de AUD.

Sin duda, la escasa "fidelidad a la marca" también está condicionada por el descenso global del número de cajeros automáticos propiedad de las entidades bancarias. De hecho, la Autoridad australiana de regulación prudencial (APRA) ha informado recientemente de que el número de cajeros automáticos propiedad de las entidades financieras se había reducido de 11 249 máquinas en junio de 2017 a 7104 en junio de 2020, lo que supone un descenso en tres años de 4145, es decir, del 37 %. Aunque parte de esa reducción puede atribuirse a las transferencias de cajeros automáticos propiedad de los bancos (principalmente fuera de las oficinas) a redes propiedad de administradores independientes (IAD), la cifra global de cajeros automáticos en Australia ha disminuido de forma notable en los últimos años.

Valor en dólares australianos de las retiradas de efectivo en cajeros automáticos(Fuente: Banco de la Reserva de Australia/análisis de Blond Group)

Cuando se profundiza un poco, un aspecto interesante son los resultados de los cajeros automáticos operados por administradores independientes (IAD) llamados "de conveniencia" en comparación con los cajeros propiedad de las entidades financieras.
En términos interanuales, los niveles de retiradas de efectivo en los cajeros automáticos de IAD siguen siendo muy inferiores, probablemente debido a su mayor presencia en centros de juego y ocio, que se han visto muy afectados por las restricciones impuestas en los confinamientos. También es interesante destacar que los titulares de tarjetas están ahora más dispuestos a utilizar los cajeros automáticos (generalmente sin comisiones) de otras entidades financieras, por lo que la fidelidad hacia el propio banco ha descendido de alrededor del 65 % (en septiembre de 2017, cuando los grandes bancos eliminaros las comisiones para los usuarios de tarjetas de otros bancos) a tan solo el 53 %.

Retiradas de efectivo en cajeros automáticos correspondientes a diciembre del año anterior (Base = 100 %)(Fuente: Banco de la Reserva de Australia/análisis de Blond Group)

Fuerte caída de la demanda de reembolsos en efectivo y adelantos de efectivo

Antes de que irrumpiera la COVID-19, los reembolsos en efectivo con tarjeta de débito y los adelantos en efectivo con tarjeta de crédito constituían una importante fuente alternativa de efectivo y representaban alrededor del 12,5 % de las retiradas totales de efectivo. En septiembre, esta cifra se situaba apenas en el 10 % (712 millones de AUD en reembolsos en efectivo y 418 millones de AUD en adelantos de efectivo). Dado que la actividad en el punto de venta ha sido generalmente menor y que, en muchos casos, se ha disuadido del pago en efectivo en los comercios, quizás no sorprenda la caída de esas cifras. Será interesante comprobar si en Australia los valores de los reembolsos en efectivo y los adelantos de efectivo repuntarán o seguirán sin recuperarse. ¿Son las retiradas en los cajeros automáticos para los usuarios incondicionales del efectivo, mientras que los reembolsos en efectivo en el punto de venta son transacciones más discrecionales? Habida cuenta de que el Reino Unido está estudiando una ley que obligue a ofrecer reembolsos en efectivo como forma alternativa de acceso al dinero en metálico, ¿es este canal una fuente realmente sólida y fiable de suministro de efectivo, o una mera ilusión para desviar la atención del cierre de sucursales bancarias y de cajeros automáticos tradicionales?

Retiradas de efectivo en dólares australianos en cajeros automáticos y puntos de venta (Fuente: Banco de la Reserva de Australia/análisis de Blond Group)

El efectivo en el punto de venta no es lo único que se ha visto afectado

Cabe señalar que, si bien es cierto que ha descendido el uso del efectivo en los comercios, las restricciones decretadas en Victoria por la COVID-19 han afectado a TODA la actividad transaccional en el punto de venta.

Valor de las transacciones en el punto de venta (POS, por sus siglas en inglés) en dólares australianos(Fuente: Banco de la Reserva de Australia/análisis de Blond Group)

Desde unos niveles de actividad (operaciones con tarjeta de débito y crédito) en POS nacionales de tan solo 26 000 millones de AUD en abril, los valores se han recuperado hasta los 37 400 millones de AUD, cerca de la cifra de julio de 2019. Debido al confinamiento en Melbourne y en toda Victoria, la actividad se redujo en agosto y septiembre. De hecho, los totales mensuales de septiembre se situaron en apenas 34 000 millones de AUD, cerca de un 7 % menos con respecto al año anterior. La tarjeta de débito ha sido la estrella indiscutible, hasta el punto de que su cuota de utilización frente al resto de tarjetas en el POS repuntó del 62 % en septiembre de 2019 hasta el 67 % en septiembre de 2020.

Si analizamos el valor medio de las transacciones, las realizadas con tarjeta de débito han aumentado de alrededor de 43,50 AUD a 45,20 AUD (de septiembre de 2019 a septiembre de 2020), mientras que el valor medio de las transacciones con tarjeta de crédito ha disminuido de 73,50 AUD a 69,90 AUD. Sospecho que el giro hacia las tarjetas de débito enmascara un número mayor de transacciones de pago sin contacto – ese café de la mañana – compensado con ciertas compras de mayor valor con tarjeta de débito que antes podrían haberse pagado a crédito. Sin duda, la creciente popularidad de los programas "compre ahora, pague después", como Afterpay y Zip, también comienzan a influir tanto en los POS tradicionales como en el uso de tarjeta en transacciones online, y todavía no se reflejan en los datos del Banco de la Reserva, aunque sí se mencionan en la última encuesta de pagos de los consumidores (Consumer Payments Survey).

Débito frente a crédito online

Un aspecto llamativo de la pandemia de la COVID-19 en Australia ha sido la reducción de los saldos de las tarjetas de crédito. En febrero de 2020, los saldos pendientes de las tarjetas de crédito ascendían a un total de 49 700 millones de AUD; en septiembre, dicha cifra se había reducido hasta algo más de 38 000 millones de AUD, un descenso del 21 %. Esta reducción del crédito también se ha reflejado – hasta hace poco – en el fuerte descenso en el uso de las tarjetas de crédito y la mayor dependencia de las tarjetas de débito vinculadas, de forma directa o inmediata, a la cuenta bancaria personal.

En términos de valor, la proporción online de las tarjetas de débito (cada vez más frecuente en aplicaciones de pago, como los pedidos de comida y las aplicaciones para realizar trayectos) respecto a todas las transacciones de débito y crédito se ha incrementado del 32 % en septiembre de 2019 al 43,4 % en julio, con cierta caída en septiembre, hasta el 40,7 %. Me pregunto si el repunte de las tarjetas de crédito es una señal de confianza y recuperación de la economía o si más bien se trata de lo contrario y la dependencia del crédito comienza a aumentar. De nuevo, el panorama queda incompleto al no disponerse de los valores correspondientes a los programas "compre ahora, pague después". Solo el tiempo, y quizás la evolución de los saldos de las tarjetas, lo dirán.

Valor de las transacciones virtuales en dólares australianos (Fuente: Banco de la Reserva de Australia/análisis de Blond Group)

El uso de los cheques sigue disminuyendo

Los cheques cada vez se utilizan menos en Australia. En septiembre de 2020 apenas se extendieron 3,2 millones de cheques por un importe total de 29 000 millones de AUD, de los que solo 944 000 (por valor de 3300 millones de AUD) eran cheques personales.

El dato de septiembre superaba ligeramente el nuevo mínimo histórico marcado en agosto de 2020 y quedaba muy lejos de los 23 millones de cheques que se utilizaron en septiembre de 2019 para liquidar transacciones por valor de 108 000 millones de AUD.

Valor de los pagos con cheque(Fuente: Banco de la Reserva de Australia/análisis de Blond Group)

Los métodos de pago rápidos siguen creciendo, pero desde niveles moderados

Como ocurrió con todos los métodos de pago, las transacciones realizadas a través de la New Payment Platform sufrieron descensos en agosto. En septiembre, las transacciones se recuperaron hasta alcanzar un valor de 51 400 millones de AUD frente a los niveles elevados de julio, de 53 500 millones de AUD. Los pagos superpuestos (overlay) habilitados por OSKO constituían el grueso de las transacciones. Los valores medios de las transacciones siguen relativamente estables: en términos globales, los valores medios a través de la NPP ascienden a alrededor de 975 AUD y mediante OSKO se elevan ligeramente, hasta 1110 AUD. A pesar de que crecen de forma gradual, los volúmenes de transacciones a través de la NPP, de 41,6 millones en septiembre, solo representaban el 6 % de las transacciones con tarjeta de débito registradas en el mes. La NPP parece ser una alternativa rápida a las grandes transferencias, pero todavía no se utiliza como medio para realizar pagos rápidos entre particulares.

Valor de las transacciones de pagos rápidos en Australia (NPP y Osko)(Fuente: Banco de la Reserva de Australia/análisis de Blond Group)

Conclusión

Es probable que el famoso aviso de “la rentabilidad pasada no constituye una indicación fiable de los resultados futuros” nunca haya resultado tan acertado como en este momento, en el que los efectos de la COVID-19, tanto en términos de salud como de impacto económico, se dejan sentir tanto en Australia como en el resto del mundo. Aunque, afortunadamente, mientras se redactaba este artículo los datos de la COVID-19 en Australia habían regresado a unos niveles notablemente bajos, la situación en el resto del mundo no era tan halagüeña. Con las fronteras cerradas (tanto internacionales como entre ciertos estados del país), los movimientos habituales, el comercio, los viajes y el turismo serán muy diferentes durante un tiempo. Basta con echar un vistazo a los componentes internacionales de cualquiera de los datos presentados para ver que todos ellos son claramente más bajos.

Como ocurre en la mayoría de las esferas de la vida y del comercio, la COVID-19 ha provocado una convulsión generalizada y solo ahora empezamos a asumir su impacto en la construcción del futuro. Los abundantes datos que proporciona el Banco de la Reserva de Australia aportan revelaciones fascinantes sobre el panorama de los pagos.

Relacionado